• 26 octubre 2020

Recordatorios: 13 de Noviembre: A DIEZ AÑOS DE LA PARTIDA DE DOMINGO CURA, EL SEÑOR DE LOS BOMBOS

Domingo Cura nació un 7 de abril de 1929 en Santiago del Estero (Capital). Llegó a Buenos Aires a los 18 años, junto al armoniquista Hugo Díaz y a pesar de sus orígenes ligados a la música folklórica, nunca tuvo prejuicio para mezclarse con otros géneros. De chico había aprendido algunos «trucos» con una orquesta característica de su ciudad, donde había tocado foxtrot, tango y jazz, aunque lo que más había influido en su forma de tocar era el ritmo de los bombistos anónimos de su región: ese toque vital e intuitivo se transformaría con el tiempo en la marca de su estilo interpretativo.-   En la ajetreada noche porteña de los años ’50, se acercó a la música caribeña y experimentó con el jazz; colaboró con artistas   cubanos y figuras internacionales como Nat King Cole, Lucho Gatica y el Trío Los Panchos; se sumó a las agrupaciones de René Cospito y Eduardo Armani, y llegó a grabar su primer disco con el conjunto Santa Anita Sextet, donde tocaba el bongó.-   No se olvidaba de su origen como bombisto y seguía tocando folklore con su cuñado Hugo Díaz, pero era requerido por orquestas de música tropical que circulaban por el centro. En eso andaba cuando se unió con el pianista Ariel Ramírez y el charanguista Jaime Torres para grabar el disco «Folklore nueva dimensión» (1961), que revolucionó el género en cuanto a los arreglos y la interpretación de los instrumentos en la música de raíz. Poco después llegaría su inserción en el proyecto de «Misa Criolla» (1964), que lo lanzaría definitivamente como uno de los principales percusionistas del género; y el trabajo junto a Mercedes Sosa en «Cantata Sudamericana». La utilización de diferentes elementos de la percusión como tumbadoras, timbales y bongós sumados al bombo legüero le dio otro sonido a su música. La popularidad alcanzada con las giras europeas, lo transformaron en un músico de prestigio en el ámbito nacional e internacional.-   Pero Domingo Cura no se conformó con su actividad folklórica. Llevado por ese espíritu intuitivo siguió explorando en otros géneros y coqueteando con músicos de vanguardia como Eduardo Lagos, Kelo Palacios, Astor Piazzolla, Milton Nascimento y el Gato Barbieri, con el que llegó a tocar en el Central Park de Nueva York durante el festival Newport, con un set de ocho bombos que dejó con la boca abierta a jazzeros como Gerry Mulligan-.   Ese espíritu movedizo lo llevó a formar una inusual sociedad creativa con Lito Nebbia en los efervescentes primeros años del rock Argentino. Eran los tiempos de fusión con las raíces   latinoamericanas; el resultado fue «Despertemos en América» (1972) donde la percusión de Cura es fundamental dentro de la atmósfera sonora. La cohesión del folklorista con el rockero lo llevó a participar del primer festival BA Rock. El recuerdo de ese encuentro memorable entre Cura y Nebbia (dos músicos de estilos y generaciones diferentes) quedó plasmado en el tema «Vamos negro», que puede verse en la película «Hasta que se ponga el sol».-   La amistad con Nebbia daría con el tiempo otras reuniones informales e invitaciones para grabar en discos de amigos como Roque Narvaja. El bombisto participó del emblemático álbum «Octubre». En los noventa, el ex integrante de Los Gatos lo convocó para grabar un disco juntos llamado «Las aventuras de Lito Nebbia y Domingo Cura». En 2002, el percusionista colaboró en el disco «Siempre es hoy», de Gustavo Cerati; en el caso de “Sulky” (el tema que grabaron juntos) tenía una base rítmica con un sampler de un vinilo de los años 60 de Cura. Y me dije: « ¿Por qué no llamarlo y reemplazar el sampler por el original?» La energía que desplegó en el estudio me hizo reescribir la letra. «Ser como piedras perfectas, imaginarnos de viejos…» Me dejó la sensación de que la música no tiene edad»…, recordaba por entonces Cerati.-   A su labor como sesionista de lujo o solista destacado, fue sumando sus propios trabajos, entre los que se cuentan los álbumes «Tiempo de percusión», «Gloria», «El Dios de los parches» y «La percusión en el folclore argentino». Domingo Cura falleció el sábado 13 de Noviembre de 2004, durante su actuación en un recital de Chico Novarro, en el Teatro Lola Membrives, de Capital Federal. La Dirección de Cultura y Educación, al cumplirse en la fecha el 9º Aniversario de su desaparición, recuerda y rinde homenaje al más grande percusionista que ha dado la música popular de nuestro país.-     cura]]>

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