• 21 octubre 2020

Recordatorios: 10 de Diciembre: 61º ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE JUAN CARLOS COBIAN

Corrían los años finales de la década de 1910 y el tango luchaba por liberarse del ingenuo primitivismo musical de sus orígenes, internándose en formas orquestales más complejas. Evolucionaba también el papel del piano, hasta entonces reducido a la simple marcación del ritmo. Comenzaba, de esta manera, a delinearse una tendencia estilística depurada y novedosa, el llamado por algunos estudiosos “tango romanza”, entre cuyos precursores se destaca, precisamente, Juan Carlos Cobián.-      Juan Carlos Cobián y su amigo Enrique Cadícamo   Juan Carlos Cobián nació en la localidad de Pigüé, provincia de Buenos Aires, el 31 de Mayo de 1896 y salvo sus primeros dos años, pasó su infancia y adolescencia en la ciudad de Bahía Blanca. Su primer contacto con la música fue a muy temprana edad, de manera informal; ensayaba en el piano de su     hermana Dolores, quien tomaba lecciones, sustituyéndola prontamente en los ejercicios. Pronto los padres advirtieron su talento y lo enviaron a la filial bahiense del reconocido Conservatorio Williams, teniendo como compañero de estudios a Carlos Di Sarli, entre otros.-   En el año 1914 decidió marchar a la conquista de Capital Federal, aunque los comienzos no fueron demasiado prometedores: un bar-cervecería alemán donde interpretaba valses vieneses y distintos cines en los que animaba las entonces películas mudas. Hasta que llegó el momento de una relación más intensa y profunda con el tango, cuando fue convocado a sustituir a Roberto Firpo en el afamado Cuarteto de Genaro Spósito. Este éxito inicial debió interrumpirse para cumplir con el servicio militar, período que le inspiró su conocido “A pan y agua”.-   A partir de 1916, comenzó a vislumbrarse una solida y exitosa carrera, a partir del trío que integró junto al violinista David Roccatagliata y el bandoneonista Eduardo Arolas, reemplazado posteriormente por Osvaldo Fresedo. De esa época, surgen temas como “El orejano”, “El botija” y “Salomé” (1917), considerado la expresión inicial del tango romanza. Seguirían después “Snobismo”, “Mi refugio”, “El motivo” y “Los dopados”, tema que al recibir la letra de Enrique Cadícamo cambio su nombre por “Los mareados”. Había nacido así, el inconfundible “estilo Cobián”. Después y junto a Cadícamo, dejó páginas memorables como “La casita de mis viejos”, “Nieblas del riachuelo”, “Rubí” y “Nostalgias”.-   Tras algunos años en Estados Unidos y regresado a nuestro país, solo tuvo fugaces intervenciones en algunas orquestas hasta que un 10 de Diciembre de 1953, una intervención quirúrgica y su alergia medicamentosa, lo llevaron a la muerte. La Dirección de Cultura y Educación, al cumplirse en la fecha el 61º Aniversario de su desaparición, recuerda su memoria y rinde homenaje a este talentoso creador de nuestra música ciudadana.-   tango]]>

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