• 23 octubre 2020

La Secretaría de Salud informa:

El golpe de calor se presenta cuando el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura por los mecanismos habituales como la sudoración por lo que se produce un aumento de la temperatura corporal.

Es importante estar alerta ante los siguientes síntomas:

– sed intensa y sequedad en la boca

– temperatura mayor a 39º C

– sudoración excesiva

– sensación de calor sofocante

– piel seca

– agotamiento, cansancio o debilidad

– mareos o desmayo

– vértigo

– calambres musculares

– agitación

Cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor. Sin embargo se debe tener especial cuidado en:

– bebés y niños especialmente menores de 1 año

– personas con enfermedades crónicas (afecciones cardíacas, renales o neurológicas)

– adultos mayores.

 Para evitar un golpe de calor, es importante:

– Evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso

– Evitar bebidas muy frías o muy calientes

– Evitar comidas pesadas

 Con los más chicos:

– Ofrecer continuamente líquidos, especialmente jugos naturales. En el caso de lactantes ofrecer el pecho de manera más frecuente.

– Vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros o incluso desvestirlos.

– Bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia.

– Evitar que se expongan al sol  especialmente en el horario mediodía

– Mantenerlos  en lugares bien ventilados

– Nunca permanezca con ellos dentro de un vehículo estacionado y cerrado.

El golpe de calor puede ser muy grave, en especial para los bebés y niños pequeños. Por eso, ante los primeros síntomas no demore en consultar al médico.

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