• 31 octubre 2020

21 de Abril: 73º ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE DON AGUSTIN BARDI

El corazón según los anatomistas es una víscera muscular hueca, que impulsa la circulación de la sangre, la misma que le falló a Don AGUSTÍN BARDI, el 21 de abril de 1941 a pasos de su casa, en Castro Barros 176, Bernal. Han pasado 60 años y sus obras notables mantienen la frescura lozana de los grandes temas; escuchando a BARDI siempre se descubren nuevos matices. Más si ubicamos que las mismas fueron creadas, en su gran mayoría, en las dos primeras décadas del siglo 20.-   Este gran creador nació en Las Flores, provincia de Buenos Aires, el 13 de agosto de 1884 y emigra con su familia a Barracas al Norte, con apenas 6 años y a los 8, empieza con la guitarra en una comparsa carnavalesca. Luego tomará el violín para actuar en el “Bar de La Taquera”, en la Boca y   seguirá ya pianista, con Genaro Spósito y en “El Argentino” con Carlos Hernani Macchi, escritor de pentagramas quien transcribe el primer tango de Bardi, “Vicentito”, dedicado a Vicente Greco.- No fue hombre de la noche, trabajó desde los 13 años en el F.C. Sud, como aprendiz de telegrafista y ya cumplido el servicio militar, ingresa en “La Cargadora”, empresa de fletes y cargas, donde se jubilará en 1935, como gerente. En dicha empresa, los bultos se despachaban marcando el destino con “Tinta verde”, de ahí precisamente el genial tango que compuso.-   Ya radicado en Bernal, Bardi comienza a estudiar armonía y contrapunto, en el Colegio Salesiano Nuestra Señora de la Guardia, con el padre José Spadavecchia. Por esa época, en reuniones con sus colegas Canaro, Firpo, José Martínez, Castriota y otros, fundan el 14 de diciembre de 1920, la “Asociación Argentina de Autores y Compositores de Música” que será antecesora de Sadaic. Sus obras poseen gran belleza original y una rémora pampeana, que las torna inconfundibles, entre las cuales podemos mencionar a “El abrojo”, “Que noche”, “Gallo ciego”, “Barranca abajo”, “Lorenzo”, “Tiernamente”, “La guiñada”, y “Nunca tuvo novio”. Por lo apuntado nos cuesta entender la escasa difusión de las mismas obras, cercenando la creatividad extensa y lúcida del insigne autor que exaltaron “herederos” como Osvaldo Pugliese, en “Adiós Bardi” y Horacio Salgán con “Don Agustín Bardi”. Al cumplirse en la fecha el 73º Aniversario de su fallecimiento, la Dirección de Cultura recuerda y rinde homenaje a este singular creador y compositor de nuestra música ciudadana.-]]>

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